Podemos definir la meditación como una práctica, un entrenamiento de la mente o un estado de conciencia inducido por la persona con una intención definida. La meditación nos ayuda a focalizar la atención hacia un estimulo predeterminado, un estímulo elegido conscientemente.
Con la meditación buscamos guiar y dirigir nuestra atención (ycon ello la actividad de nuestra mente) hacia donde nosotros elegimos y decidimos. Meditar no es como muchos piensan dejar la mente en blanco, ni tampoco luchar contra los pensamientos.
Meditar es entrenar la atención y elegir conscientemente dónde colocamos nuestro foco.
Formas sencillas de meditación:
Existen muchos tipos de prácticas y de ejercicios de meditación o meditativos diferentes.
- Respiración consciente: Podemos concentrar nuestra atención en nuestra respiración, observar como el aire entra y sale de nuestro cuerpo de forma consciente.
- Mantras, canciones o repeticiones sonoras: Podemos dirigir nuestra atención a una palabra o frase que nos evoque algo positivo, una canción repetitiva, o un mantra o rezo.
- Visualización guiada o espontánea: Podemos guiar nuestra atención hacia una visualización concreta y positiva, una imagen mental, un objeto, un sentimiento o un símbolo.
- Silencio y quietud: Podemos focalizar nuestra atención en el momento presente en quietud y silencio, en presencia.
- Atención plena al momento presente: Podemos focalizar nuestra atención en el momento presente, en el aquí y en el ahora.
- Conciencia corporal: Podemos focalizar nuestra atención en nuestro cuerpo, en quitud o movimiento, en sus diferentes zonas, etc.
- Meditación activa: Podemos volcar toda nuestra atención hacia una actividad como cantar, pintar, coser, cocinar, pasear, etc.
- Prácticas con contenido espiritual o religioso: Podemos conjugar estados meditativos con prácticas espirituales o religiosas sean estas cuales sean (budismo, cristianismo, islam, etc…) de hecho todas las religiones tienen una tradición meditativa.
Estos son algunos ejemplos de prácticas de meditación, pero lo cierto es que existen muchas más. No existe una única forma de meditación, ni una meditación incorrecta.
La meditación es una herramienta flexible que se adapta a cada persona, momento y necesidad. Tan humana como neceseria.
¿Cómo gestionar los pensamientos al meditar?
Con la meditación buscamos centrar nuestra atención y disminuir el ritmo de pensamientos que constantemente asaltan nuestra mente. La meditación no se trata de dejar la mente en blanco o de luchar por no pensar, se trata focalizar nuestra atención hacia un estimulo concreto y en la medida que los pensamientos aparecen decidimos no prestarles atenciónn en ese momento.
Vamos a ilustrarlo con un ejemplo.
Imagina que estar en la cima de una montaña majestuosa contemplando un paisaje asombroso, y de repente comienzas a escuchar los ladridos de un perro de fondo.
Tienes tres opciones:
- Girarte, buscar con la mirada el animal, identificar el ladrido y volver a deleitarte con el paisaje.
- Escuchar el ladrido sin darle importancia y seguir contemplando esa hermosa estampa.
- O darte la vuelta y quedarte mirando al perro pensando que hace aquí, donde esta su dueño, en si es peligroso, etc.
Meditar es elegir de forma consciente dónde colocas tu atención.
¿Ya has meditado alguna vez sin saberlo?
Sí. Todos en algún momento hemos experimentado un estado meditativo espontáneo aunque no seamos conscientes de ello, por ejemplo a la hora de conducir un coche, una buena conducción nos obliga a centrar nuestra mente y nuestra atención en la carretera, así estar alerta a la realidad y al momento presente, esta es la razón por la que muchas personas cuando se sienten confusas o estresados optan por coger su coche y conducir sin rumbo, como una forma de relajación. También podemos experimentar un estado similar cantando, dibujando, rezando, en una camiminata por la montaña, etc.
Son esos momentos donde la atención está tan centrada en una acción que la miente se aquieta y se focaliza. Por eso a algunas personas les relaja conducir, pintar, cocinar… porque nuestro interior se calma, baja la agitación, el estrés y nuestro ser se centra.
La diferencia con una práctica meditativa es que la meditación se hace con intención.
Y si todos hemos experimentando esta meditacion en algún momento. ¿Por qué la meditación y la atención plena son tan difíciles de explicar? Porque son experiencias.
Intentar explicar con palabras una experiencia directa que va más allá de las palabras que prescinden de pensamientos o juicios, es una tarea difícil. Quizás sea esta la razón por la cual la meditación y la atención plena suelen ser tan complejas de explicar o comprender a nivel intelectual.
Vamos a poner un ejemplo de esto.
Imagina que te doy una mandarina y te pido que tras comerla le expliques a alguien que nunca ha probado esa fruta como es la experiencia.
Te invito a hacer el ejercicio mental por unos segundos. ¿Qué le dirías?
Podrías decir que es dulce, es refrescante, hablarle de la textura que sientes en tu boca al darle un bocado pero esa descripción jamás podrá explicar exactamente qué se siente al comer una mandarina. Como puedes ver la explicación es deficitaria e imprecisa solo quien prueba la mandarina sabe realemente cómo es.
Pues con la meditación y la atención plena ocurre lo mismo, la explicación jamás llegará a describir lo que es la experiencia en sí, por eso la mejor manera de conocer estas prácticas es probarlas y experimentarlas por ti mismo.
La comprensión verdadera de la meditación nace de la práctica.
Si has llegado al final de este articulo es porque estas interesado/a en comprender más profundamente que es la mediación, por ellos desde la Escuela Laica de Meditación y Atención Plena te invitamos a que experimentes a que busques momentos en tu dia a día para conectar, para estar prensente, para practicar distintos tipo de meditación hasta que encuentres el que más encaje contigo y así experimentar por ti mismo/a que es meditar.
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