¿Qué es un momento de presencia atenta?

Un momento de presencia atenta es un momento de pausa sin exigencia, un instante de calma y quietud interior.

Es un momento de presencia en el que la mente deja de divagar y la atención se habita de una forma plena y completa.

Es un instante de quietud interna mientras observamos lo que nos rodea, el flujo de la vida a nuestro alrededor.

Es un momento sin interpretaciones, sin resistencia, sin juicios, sin viajar al futuro lejano ni retroceder al pasado; es simplemente un momento en el ahora.

Es un lugar dentro del tiempo donde nada sobra y nada falta.

Un momento de presencia atenta es un momento vivo, real, tranquilo, de presencia, de atención plena, de conexión con el ahora.

Suena sublime y elevado, pero no lo es.

No es una técnica compleja ni una meta espiritual.

No es algo mágico.

Pero sí es profundamente transformador.

Un momento de presencia atenta es una pausa de atención plena sin expectativas, un momento donde estamos plenamente conectados con el presente.

Y no depende de su duración: puede durar minutos o ser muy breve.

A veces un breve instante es suficiente.

Un momento basta para reequilibrar nuestro interior, para recordar que existe otra forma de estar en el mundo, de habitarnos.

En nuestro día a día un momento de presencia atenta puede aparecer al caminar hacia el trabajo, al mirar por una ventana con un café en la mano, al esperar el transporte en un banco, al mirar a los ojos de un niño que sonríe, mientras cocinamos o nos duchamos.

 No es algo que aparezca solo en la quietud o en un lugar especial.

 Aparece en lo simple cuando hay presencia.

Un momento de presencia atenta no es una técnica, es una forma de estar, es presencia para la vida real.

Como la tuya y la mía.

Un momento de presencia atenta para recordar la vida real.

Meditación sin dogmas, atención plena para la vida real

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